La temporada ha empezado con un pequeño traspiés, ya que después de viajar a Marruecos para disputar la primera prueba del Alps Tour, sufrí una repentina gastroenteritis que me dejó fulminado la noche antes de empezar a jugar... y me he pegado cuatro días en el Hotel intentando recuperar el temple y esperando a volver a casa otra vez a coger las rutinas de los entrenamientos.
El tiempo no ha acompañado para nada durante toda la semana (cualquiera nos hubiera dicho que estábamos en Marruecos), la competición se ha visto reducida y condicionada, el viento ha sido tremendo todos los días, y los que habíamos venido hasta aquí hemos tenido la sensación de no haber empezado todavía... habrá que esperar al Peugeot Loewe de El Escorpión de principios de marzo para sentir que estoy va ya en serio.
Os voy contando, saludos
Buenas sensaciones en el Challenge
En clase... con los mejores golfistas