La temporada ya va dando sus últimos coletazos, y cómo se nota. No quedan muchos torneos por disputar en el calendario, y en los de nivel, como el Challenge del European de Toulouse del pasado fin de semana, te encuentras con una participación y competencia importantes.
Eso me gusta, pero también es cierto que es más difícil hacer que el resultado sea bueno.
De todas formas, es mejor, porque con exigencia y presión, me siento bien, a mi juego también le sienta bien, y excepto el tercer día, donde me descentré por las manías y rarezas varias de mi compañero de partido, el resto de días he jugado sólido, y sólo el último día, no encontré la suerte necesaria para ir a por la tarjeta: tres putts fallados para birdie a menos de tres metros, del hoyo 9 al 12, hicieron que no saliera de ellos para comerme el partido. Una pena, aunque creo que el resultado final es bueno para lo que tiene que ser esta temporada.
Los próximos días me toca trabajar en casa, recuperar, tonificar en el gimnasio y ajustar alguna cosa en el swing, antes de ir la semana que viene a la prueba del Alps Tour en Italia. Además, esta semana estrenaré un precioso juego de Titleist AP2 y tengo ganas de probarlos. Ya os contaré.
Buenas sensaciones en el Challenge
En clase... con los mejores golfistas